Abriendo mi Consciencia…
Cuando partimos de nuestra “Mente Racional”, analítica, empírica y pragmática, para analizarnos y darnos cuenta de cómo somos y actuamos, obtenemos una versión de nosotros que está incompleta, quedándonos en la superficialidad ilusoria.
Obviar nuestra Mente Abstracta, el subconsciente y el inconsciente es una huida para no ir hacia nuestro interior e indagar en él, es no querer reconocer nuestras sombras, lo que hay en las profundidades más oscuras de nuestra Alma, ¿porque?…
Porque duelen las memorias y heridas de vidas pasadas, porque no nos gustan, porque nos dibujan una imagen de nosotros que no queremos mostrar, pero negarlas desde nuestro inconsciente anestesista y a través del olvido, no impide que se manifiesten porque están en nosotros, en nuestro subconsciente y en algún momento se van a manifestar.
Cuando abro mi Conciencia y me brindo a ella, me reconozco en su autenticidad, acepto y acojo esa información, porque ya no está escondida, ya se muestra, y no la temo porque sé que la puedo transformar.
Amo a mi “Ángel y Demonio”
Lo bueno y lo malo, lo que está bien y lo que está mal, lo correcto y lo incorrecto, son etiquetas subjetivas, juicios sobrevalorados….
Desde nuestra mente racional, rechazamos lo negativo, y aceptamos lo positivo, descartando la posibilidad de que ambos son, están y cohabitan en nosotros porque son necesarios para nuestra evolución.
Cuando desarrollamos la Conciencia desde la neutralidad, entendemos que han de coexistir, porque son iguales en naturaleza solo que con grados diferentes.
Una situación o acción “positiva” te puede perjudicar si te dejas arrastrar por ella porque te acomodas, y viceversa, una situación o acción “negativa”, te puede ayudar a afrontar tus miedos e inseguridades y marcar tus límites hacia los demás.
Desde la objetividad, no ponemos valor a lo “bueno o malo” porque comprendemos que va en función de nuestros procesos y porque todo es cambio.
La Consciencia, es como un niño pequeño, él no se juzga, es imparcial consigo mismo, porque no difiere lo que está bien o mal, solo percibe sus consecuencias.
Integración
La nueva era implica empatía y es la consecución de la era de Piscis “Inconsciente…”
La Era de Piscis, requería de un YO inconsciente para poder registrar en el alma el dolor, que siglos después, se pueda transmutar.
Existe un YO, pero también existe un NO YO que no sabe, el que no distingue, el que no conoce, el que no ve. Es el YO inconsciente este YO no se puede separar del otro YO, y solo el tiempo y el entendimiento los puede aunar.
El YO consciente tiene dudas derivado del YO inconsciente.
El YO inconsciente te lleva por todo un camino equívoco de sufrimiento tanto tuyo como hacia los demás (aprendizaje lo llaman) y así será.
El Alma conocerá la trama de este ir y venir tan complicado, y a esto, no le veo más beneficio que adquirir empatía.
Si observamos vemos que la persona empatiza a través de su propio sufrimiento, es entonces, cuando no solo entiende, sino que también comprende el sufrir en el otro y le ayuda.
Para eso están las emociones, ese es su cometido en la era de Acuario, el de colaborar y ayudar al mundo, el ser más humano (de humanidad, no de hombre).
Por tanto, nos lleva a formar instituciones como las ONG a través de la empatía, por eso, no se puede elegir destino porque el camino de aprendizaje, aunque es equivoco como destino, es tan certero como empático y una vez realizado esto es entonces y solo entonces, cuando no se te reconoce por ti, sino por tus obras.
Moral: Disciplina filosófica que estudia el comportamiento humano en cuanto al bien y el mal. Conjunto de costumbres y normas.
Esta teoría de Moral, determina que esta naturaleza está basada en qué si el bien aumenta a la par este reduce el mal.
Bien…, en el amor incondicional se determina la unión, integración, transformación y el uso determinado de ambos.
Concluyo que, de no ser así, lo que ocurrirá es que la no integración producirá un mayor distanciamiento entre ambos por lo que se verá en la sociedad una lucha entre el bien y el mal más exacerbada.