No es más que una energía primigenia, que se ha de convertir en 2 energías primarias.
Estas energías se han de separar para evolucionar y su preparación es imprescindible.
Desde una perspectiva mundana son 2 almas iguales, intrínsecamente unidas y extraordinariamente complementarias.
Se puede leer así, como algo idílico y se puede vivir así, de hecho, sucede, pero a lo largo de la existencia del alma este tipo de relación solo sucede una vez en una vida en la existencia del alma.
¿Y si son iguales y complementarias?, ¿porque solo se vive una vez en la existencia de ambas como idílico?
Por qué su fin es el de separarse, convertirse en 2 almas primarias, por lo que, en el proceso de preparación de estas 2 almas, intrínsecamente unidas, están destinadas a encontrarse, pero a diferencia de lo que popularmente se puede llegar a creer (Disney).
Lo que sucede es que se encuentran para crecer y tanto es así, que se pueden encontrar vida tras vida en situaciones distintas de todo tipo tanto amigables como aterradoras.
Si tenemos en cuenta que las emociones solo sirven para trabajar la empatía, para aprender a apegarnos a lo que hay que aprender y desapegarnos de lo aprendido hasta quedarnos con lo afín para poder ser uno mismo, un alma completa, entenderemos que su transmutación, nos conduce hacia a un amor incondicional y universal, llevándonos a estar con personas afines y a pertenecer a un grupo social determinado, dado que este grupo, es un indicativo de quién eres y en qué te reflejas.
La no afinidad te enseña el respeto, porque entiendes que desde que procedes de la conexión total de otra alma, tu alma, esta separación individual te ha conducido a la integración de tu alma y a pertenecer a un grupo de almas procedentes de almas que han evolucionado como lo has hecho tú.