La Energía no se destruye, solo se transforma

La energía no se destruye, solo se transforma. 

Por ello, toda energía que no se integra no se puede transformar. 

Por ende, dicha energía no integrada buscará una afinidad energética igual a ella para realizar una integración.

Con el bien y el mal pasa lo mismo. Si integras el bien y el mal (Yin y Yang), estás en posición de transformarlo porque, una vez integrado, esa energía solo depende de ti, y tú eres quien tiene el mayor don para realizar dicha hazaña. De no ser así, el Yang (mal) buscará una energía afín para integrarse y se integrará en personas con esa energía, sumando estas últimas cada vez más energía Yang. Así, todos somos cómplices de esta situación complicada.

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