Los Yoes ubicados entre el 1° y el 3° chakra son la parte inconsciente energética perteneciente a la parte más densa (tierra) y a las energías más cálidas (sol). Por tanto, se identifican con la energía femenina (tierra) debido a la oscuridad que esto implica, pero también con la energía del sol por la fuerza y el calor energético que poseen. Es significativa la paradoja en la cual la tradición ubica a este tercer chakra en un nivel emocional, cuando al mismo tiempo hace referencia a la voluntad y a la racionalidad.
En el primer chakra está la parte intuitiva y primaria de supervivencia; en el 2°, la supervivencia a nivel social; y en el 3°, la supervivencia desde el razonamiento y el saber salir de peligros no instintivos. En esta zona radica todo lo inconsciente sucedido hasta los 21 años, periodo en el que no hay una consciencia absoluta de la realidad.
Es de los 21 a los 28 años, que el inconsciente se puede ir haciendo visible desde el subconsciente y si observamos este podemos empezar a reconducir nuestra vida, de no ser así, este inconsciente dirigirá nuestra vida. No saber decir “No”, no saber aceptar un «No» por respuesta en este tipo de relaciones.
La parte femenina Yin sin la masculina del ser humano se puede mostrar como manipuladora al ser una parte del diálogo nada agresiva y nada clara; hay un desequilibrio por la carencia del Yang masculino. Este tipo de personas son dialogantes y te mostrarán o explicarán hasta la saciedad lo que tú dijiste (como si de una promesa se tratara). Buscarán ejemplos para hacerte entender lo que dices y cómo lo dices, y eso es lo que provoca conflicto en la relación.
Al carecer de la parte Yang y no saber decir No, se han de justificar siempre y continuamente porque además huyen del enfrentamiento a la par que lo atraen, pero lo ven como que ellos no son los responsables de dicho conflicto, sin darse cuenta de que este tipo de comportamiento, precisamente, es el que lo provoca. El que acaba gritando no es precisamente él o ella, es el otro, al acabar con su paciencia, alguien ha de terminar la conversación manipuladora.